Allá por el siglo XIII, aconteció en el norte de Europa un fenómeno meteorológico denominado el Grotte Mandrenke, en castellano algo así como "el gran ahogamiento del los hombres". Ocurrió un par de veces y decenas de miles de europeos "la palmaron" por efecto de estas terribles tormentas de viento, separadas eso sí por varios siglos de baja edad media y alguna que otra buena dosis de peste negra. En la Europa de la época, era común en estos casos que el populacho echara la culpa de dichas desgracias a los judíos, deporte por otra parte muy practicado en la Europa cristiana ya desde mucho antes y que alcanzó su cenit en el siglo XX, cuando los nazis lo perfeccionaron aplicando sobre el mismo los principios del "rigor científico" y de la producción en cadena que tan sabiamente Henry Ford ya había desarrollado con otros fines en los albores del "Imperio".
Desgraciadamente, no fueron éstas tormentas los primeros desastres meteorológicos relacionados con la ciclogénesis que flagelaban el alma de nuestro querido continente ni tampoco serían los últimos, pues es bien sabido que las ignorantes masas de aire, gobernadas por Zeus, el que amontona las nubes, poco saben de las consecuencias que su movimiento por la atmósfera acarrea sobre los vanidosos humanos que habitan Europa. Os voy a decir un secreto: parece que a las masas de aire esto les trae sin cuidado.
Afortunadamente, en su ignorancia, tampoco saben de la existencia de tertulianos radiofónicos venidos a meteorólogos y climatólogos, de políticos pseudocientíficos negacionistas del cambio climático o de ecologistas de andar por casa que constantemente confunden el efecto invernadero con las empanadillas de Móstoles. Si supieran de su existencia y les prestaran algo de atención, apreciarían que estos “deportistas” han desplazado a los judíos como objetivo de su ira y los han substituido por entes con menos caché histórico pero igualmente vapuleables, como son los servicios de emergencias y protección civil, la Agencia Estatal de Metorología o la ministra del ramo.
Si las masas de aire y los vientos pudieran hablar, quizá les explicarían que en su movimiento, las primeras generan a los segundos y que es misión de estos últimos soplar, que siempre ha sido ésta su misión y que mientras haya Sol que nos caliente no les quedará más remedio que seguir soplando por el bien del planeta. Que si no lo hicieran el mundo se acabaría y Europa sería tan tranquila como cualquier mar de la Luna.
Es lo que tienen los vendavales, que aunque uno no sabe muy bien cuándo ni cómo empiezan, todos ellos acaban por igual, llenando páginas de periódicos, inflamando los discursos políticos y contribuyendo a engrosar las cuentas de algunos tertulianos indignados por no saber en riguroso directo el significado exacto del término ciclogénesis explosiva.
Si el lobo de los tres cerditos levantara la cabeza…


Yo que pensaba que todo era culpa de mis orejas...
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ResponderEliminarPor fin algo inteligente sobre el tema, estaba tan cansada de ver las noticias. :)
ResponderEliminarPor cierto, gracias por tus comentarios.
Aleja, no sabía que fueras capaz de mover la orejas tan rapido :-)
ResponderEliminarRoxana, creemos que la mejor naturaleza es la domesticada. Deseamos poseer una selva ajardinada y unos mares tranquilos y apacibles como estanques. Cuando la naturaleza nos araña no buscamos respuestas al por qué sino que la acusamos de deslealtad y centramos nuestros esfuerzos en cargarle el muerto a alguien, incapaces de asumir nuestras propias responsabilidades. Nos hemos vuelto más egocéntricos y ensimismados si cabe, como si este mundo fuese ajeno a nosotros y el viento, la lluvia o la nieve fueran elementos extraños en nuestras vidas.
A mis alumnos de Imagen y Comunicación (1º Bach)
ResponderEliminarles propuse un proyecto sobre diferentes temas sociales. Uno de los grupos trabajó sobre el cambio climático. El proyecto se dividía en tres fases:
1º Investigación en Internet sobre el tema. Vídeos,fotos,textos.
2ºRealización de un cartel
3ºUna instalación artística.
En la primera fase encontraron vídeos como estos:
http://es.youtube.com/watch?v=Uag7foyvJjk&feature=related
http://es.youtube.com/watch?v=znXjPmcOI7U&feature=related
Me falta uno que me encantó pero lo tengo en el ordenador del Insti.Ya te lo pasaré.
En la segunda hicieron un cartel(como no te puedo enviar la foto al blog, te lo describo).
en el que aparecía pegado al margen izquierdo de la imagen, un primer plano de un ojo humano en el que sustituyeron el iris y la pupila por el planeta tierra que se deshacía en forma de lágrimas.
En la tercera fase hicieron una instación en el patio del Instituto. Sobre cuatro árboles colgaron: en uno ladrillos, en otro cables e interrruptores, en el tercero botes con muestras de agua contaminada con diferentes productos químicos, y en el último animales muertos que simbolizaron con espinas y huesos.Cada árbol tenía información explicando las consecuencias de las acciones humanas sobre el medio ambiente.
Aprendieron y se concienciaron.No sé cuanto les durará, pero durante todo el proceso tuvieron bien clarito que no había un culpable en particular sino que todos estámos implicados en las consecuencias.
En fin, que estoy de acuerdo contigo.Un saludo.
Hemos visto en casa ambos vídeos de youtube. Mi hijo se ha quedado con la boca abierta. ¡Muchas gracias! Esperamos ese otro enlace que nos has prometido.
ResponderEliminarMe parece genial el trabajo sobre Cambio Climático que hicieron tus alumnos. ¡Parece que todavía hay esperanza!
Una de mis facetas en la enseñanza es la de sensibilizar ambientalmente a los alumnos procedentes de diversos ámbitos, todos ligados de una u otra forma a la vida universitaria. Si alguna vez deseas que colaboremos en algo relacionado con tus alumnos de bachiller no tienes más que pedirlo. Será un placer.
Por ejemplo, la semana que viene hago un cine forum sobre el documental "Una verdad incómoda" con una clase de alumnos de más de 55 años (Universidad Senior).
Ahora estoy liado con el estudio de la huella ecológica en empresas y centros de enseñanza. He 'engañado' a una alumna Polaca para que se quede unos meses conmigo trabajando sobre ello.
Este semestre que empieza tengo algunos alumnos Erasmus matriculados en una asignatura optativa sobre medio ambiente. Probablemente les pida que hagan un documental. Echaré mano de tus conocimientos :-)
Buenas Juan Ignacio, perdona la tardanza en contestar pero entre el curro, las niñas, y mi vida en general, me paso el día esquivando afilados segundos.
ResponderEliminarNo he encontrado el enlace del que te hablé, se lo he comentado a los alumnos que lo encontraron, pero no lo recuerdan. Les sonaba que fuese una secuencia de “Una verdad incómoda” (¿las casualidades existen?). No la he visto (jo) así que te la describo a ver si a ti te suena: en la secuencia aparecían diferentes ecosistemas ligados al agua, que tenía la capacidad de respirar: una metáfora en la que al inspirar el agua, se retiraba de la orilla, y al espirar volvía a su lugar. Belleza conceptual.
Me has comentado que una de tus facetas en la enseñanza es la de sensibilizar ambientalmente a tus alumnos. Pues resulta que mi cuñado (qué raro suena llamar a Paco así) Francisco Heras Hernández (http://www.crana.org/archivos/impactos/cambio_climatico/energy_forum/programa_menos_programme/05_01_2005/9.educaci%C3%B3nyparticipaci%C3%B3nsocialcomoherramientaparaunanuevaculturaenerg%C3%A9tica.pacoheras1.pdf ) , trabaja en el CENEAM (http://www.mma.es/portal/secciones/formacion_educacion/ceneam01/ ) en Valsaín, Segovia y es negociador de la Comunidad Europea en todas las cumbres sobre cambio climático. Si necesitas que te ponga en contacto con él, seguro que estará encantado de ayudarte.
Es curioso como encaja el puzzle de las casualidades.
Respecto a mí, lo mismo digo.
Un saludo.
Tomo nota. Muchas gracias
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